Objetivo de las psicoterapias

Aunque toda práctica psicoterapéutica se dirige a sanar la psiquis humana, es muy diverso el sentido que puede darse a este objeto, en base a las distintas concepciones previas que tenga del ser humano en su conjunto y de lo que es el bienestar mental. 

Es por ello que cada uno de los modelos teóricos principales de psicología ha definido su propio objetivo. Incluso distintos autores, afines a una misma corriente, también divergen en su intención. 

A continuación se exponen los principales objetivos de las terapias psicológicas:



Psicología cognitivo-conductual


Es el modelo basado en la investigación científica actual y reconocido por los organismos oficiales para la práctica terapéutica. Incluye dos metodologías diferentes aunque usadas indistintamente por los psicólogos.

Clasificación de las medicinas alternativas, complementarias y tradicionales

La clasificación de las terapias naturales o medicinas alternativas es una cuestión aún sin resolver definitivamente. La tipología ofrecida por la Organización Mundial de la Salud, y seguida por el Ministerio de Sanidad, es una aproximación útil para su descripción. Sin embargo, deja sin ordenar algunas formas de terapias, como por ejemplo, las relacionadas con la emoción, las nuevas terapias vibracionales o las que se dirigen al ámbito espiritual. 

Dada la actual ausencia de cobertura legal o administrativa en este ámbito, existen también numerosas tipologías propuestas desde diversos organismos privados, tales como escuelas o asociaciones de terapia natural, las cuales poseen enfoques no homogeneizados. 

En vista de esta situación, se ofrece aquí una clasificación que pretende ser exhaustiva, capaz de abarcar todo el espectro de intervención terapéutica actual, asegurando así que la información llegue con claridad al usuario, quien podrá elegir qué nivel o niveles de intervención requiere. Para ello se emplean dos criterios.

Corpus teórico del paradigma holístico

Dado que la medicina alternativa nace en un contexto no experimental, su eficacia en situaciones clínicas concretas aún no está comprobada, pues son muy escasos los estudios fiables y de metodología científica que han arrojado alguna luz sobre tema. Aún así, todos los organismos oficiales encargados de la salud insisten en la necesidad de realizar tales investigaciones, aportan datos sobre la frecuencia en aumento de la práctica de estas medicinas, y estiman que existe un grado de satisfacción relativo respecto a la curación de síntomas, y al bienestar general o la calidad de vida. 

Por otra parte, el paradigma holístico no debe ser confundido con una fórmula completamente acientífica. También denominado paradigma complejo o sistémico, posee un corpus teórico que lo fundamenta, el cual está compuesto por los siguientes estudios filosóficos y científicos del siglo XX: 

Teoría general de sistemas 

La ciencia de sistemas observa totalidades, isomorfismos o causalidades circulares, y se basa en principios como la subsidiariedad, la multicausalidad o la complementariedad. Plantea el entendimiento de la realidad como un complejo a estudiar a través de la transdisciplinariedad y multidisciplinariedad. La TGS surgió por la necesidad de abordar científicamente la comprensión de los sistemas concretos que forman la realidad, generalmente complejos y únicos, resultantes de una historia particular, en lugar de sistemas abstractos como los que estudia la Física.

Paradigmas holístico y analítico - Mente, cuerpo y espiritualidad

Las medicinas alternativas se sitúan bajo el denominado paradigma holístico que se contrapone al paradigma analítico, sustento de las ciencias de la salud. Veamos sus diferencias:

El paradigma analítico, adoptado con fuerza a partir de las teorías racionalistas del siglo XVI, contribuyó al desarrollo de la ciencia moderna y contemporánea, la cual ha dotado a nuestra civilización de medios tecnológicos, sanitarios y sociales sin precedentes.. La visión analítica provee de profundidad en el estudio de cada ámbito específico que estudia (intensividad), obviando la importancia de un enfoque global. 

El paradigma holístico (u holista), en cambio, prevaleció hasta el nacimiento de la ciencia y, sólo a finales del siglo pasado, volvió a tomar auge a través de la filosofía, las terapias alternativas o las prácticas espirituales. La visión holística apuesta por la integración de las partes en favor del conocimiento del todo (exhaustividad). En el ámbito de la salud, afirma que el ser humano es un todo integrado cuyas partes están en interrelación constante con las demás, de tal modo que una actuación dirigida a su bienestar, debe tener en cuenta todas ellas. 

Desde tales paradigmas se defienden posturas diferentes respecto a dos temas relevantes para la salud humana: la relación cuerpo-mente y la valoración de la espiritualidad.

¿Por qué las terapias alternativas?

Las terapias alternativas son una forma de conocimiento y actuación en expansión. En las últimas décadas su desarrollo ha sido creciente, tanto por el número de personas implicadas como por la prolífica creación de nuevas técnicas. Su desarrollo se inserta en un fenómeno cultural e ideológico que abriga la esperanza de mejorar las condiciones de vida de los seres humanos, si bien, desde un ámbito hasta ahora no contemplado: la satisfacción vital de cada persona en términos subjetivos.

En un mundo en el que las cifras matemáticas son las que dan constancia de los éxitos y los fracasos, preguntarle a una persona “¿eres feliz?” puede parecer un