Inhibiciones musculares



Las inhibiciones son una técnica proveniente del Masaje Estructural Profundo. Se realizan ejerciendo una presión estática hacia el interior del cuerpo, profundizando a nivel muscular, visceral, de cartílagos y ligamentos y en el sistema nervioso.


Como técnica general dentro de un masaje estándar, la presión continúa el trabajo de descarga y relax de los amasamientos, y además expulsa sangre del tejido. Sin embargo, raramente utilizadas en un masaje general, su aplicación viene dada por necesidades terapéuticas. 


El modo de actuación consiste en que una fuerte presión mantenida consigue colapsar los receptores nerviosos y provocar que el área “se desconecte”, produciéndose la relajación muscular. Por tanto, tiene una función analgésica, antiespasmódica y descongestionante en casos en los que técnicas anteriores no consiguen aliviar el dolor. Los ejemplos más claros se encuentran en la sedación de los puntos gatillo y del nervio ciático.


Las inhibiciones se ejecutan con los dedos (digitopresión), con las palmas de las manos, con los puños, con el antebrazo o con el codo, dependiendo de la amplitud de la zona a tratar. La presión ejecutada es variable, dependiendo siempre del umbral de dolor del paciente, quien la indicará al facilitador en una escala de 1 a 10. Este no debe superar nunca los niveles 7 u 8. En el momento en que se ejecuta la presión se mantiene estable hasta que se produzca la “desconexión” o inhibición. En este tiempo el cliente debe llevar la respiración, sea físicamente, sea a través de visualización, a la zona en el que se está realizando la maniobra.

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