Maniobras respiratorias



Las presiones respiratorias ayudan a la relajación de toda la parte alta del cuerpo y movilizan el aire residual del sistema respiratorio. Por sí mismas pueden liberar mucosidades retenidas, por lo que son muy efectivas para pacientes con bronquitis, efisemas u otros respiratorios, e incluso en personas con ansiedad y estados nerviosos.

Se realizan colocando las manos extendidas en la zona costal y presionando al ritmo de las espiraciones del paciente, suave pero progresivamente, unas tres o cuatro veces, hasta después de la última espiración. 

Las inspiraciones deben ser muy profundas y localizadas en el tórax, y la intensidad de la maniobra varía entre acompañar el vaciado natural del aire hasta presionar con fuerza las costillas para provocar un vaciado completo. 

Este movimiento más profundo se realiza boca a abajo, mientras que si es suave puede hacerse desde ambos lados. Anteriormente a estas maniobras se puede realizar la apertura de costillas desde la zona lumbar, con el paciente boca arriba y acompañando la inspiración.


Ejercicios respiratorios

En determinadas maniobras es imprescindible que el cliente realice algunos ejercicios respiratorios, tal como ocurre con las presiones. Así, por ejemplo, en la inhibición el cliente debe sostener la respiración en la zona de dolor; en momentos en que sea necesario ganar presencia o relajación corporal, la exhalación se realizará “hacia abajo”, imaginando que el aire sale por la zona genital o por los pies; o en momentos de liberación de cargas energéticas corporales puede indicársele que exhale por la boca.

Comentarios